
El paso del crucificado del Amor, poco después de salir del Salvador
La Archicofradía del Amor está acometiendo la restauración integral del paso de su crucificado debido a las deficiencias estructurales y de conservación que presenta en el canasto, respiraderos y en la propia parihuela de estas andas que son de las más antiguas de la Semana Santa de Sevilla.
Este paso es obra realizada en el año 1694 por el insigne artista Francisco Antonio Ruiz Gijón. En el año 1940 fue ampliado el canasto y se incluyeron dos candelabros de guardabrisas más -anteriormente tenía sólo cuatro- en el taller de José Carrera Baena y Francisco Ruiz Rodríguez.
Estas tareas de restauración están siendo ejecutadas por Jorge Anillo en la localidad sevillana de Alcalá del Río.
Con esta restauración se subsanará la estructura actual del paso poniendo énfasis en la descarga de la presión que ejerce la cruz sobre la parihuela y no al canasto como ocurre en la actualidad. Hasta la fecha esta presión sobre el canasto, debido a la gran altura en la que procesiona el Señor del Amor, es muy grande, lo que no ha favorecido su mantenimiento.
Conservación del dorado
También se sanarán los elementos internos sustentadores del propio canasto. No se dorará, de nuevo, el paso, aunque este restaurador arreglará las distintas deficiencias que presenta tanto en el canasto, como en los respiraderos. La parihuela se mantendrá aunque se cambiarán los tramos en mal estado.
Un siniestro de aguas ocurrido hace unos años en el inmueble donde se almacena el paso, sito en el Muro de los Navarros, tuvo consecuencias nefastas sobre estas singulares andas, circunstancia que ha influido en su mantenimiento y conservación.
En la próxima cuaresma concluirá esta restauración de uno de los pasos de referencia de la Semana Santa de Sevilla que el próximo Domingo de Ramos portará, de nuevo, al Santísimo Cristo del Amor.